sábado, 12 de enero de 2013

churros con chocolate


La receta de los churros la llevaba buscando hace tiempo. Mi abuela murió cuando yo era muy pequeña, y no pude aprender a hacer los churros como ella los hacía.
Mi abuela era celíaca, así que preparaba los churros con harina de arroz. Son los mejores churros que he comido en mi vida. Recuerdo perfectamente, con ocho o nueve años, levantarme en casa de mis abuelos, ir a la cocina y oler a churros recién hechos, pero sobre todo, recuerdo el olor a la masa de harina de arroz. Y también recuerdo el sabor, y el soniquete de la radio encendida con las noticias, y el cariño y la sonrisa con la que mi abuela me daba los buenos días. ¡¡¡Cuánto la echo de menos!!!.
Lo de hacer churros fue una vena que me dió cuando estaba embarazada. Resulta que en el lugar dónde vivo, puedo comprar churros por la mañana, pero por las tardes no, así que cuándo me entraba antojo de churros, pues no había manera de comerlos. El caso es que probé varias recetas que busqué en internet, pero no conseguía darles el punto.
Por fin, Lechuza (www.lacocinadelechuza.com) publicó un día su receta, y desde entonces los churros salen bastante bien en La Cocina de Cris.  A mí no me quedan como los que compras en la churrería, quedan más ligeros, menos aceitosos… y por tanto, más sanos.
El chocolate que utilizo siempre es el mismo, es un chocolate asturiano, se llama La Cibeles, y no es fácil de encontrar. Me resulta delicioso.
Aquí os dejo la receta.
Churros Fritos
Ideales para el desayuno o la merienda
Para unos 24 churros:
  1. 1 tazón de agua
  2. 1 tazón de harina de repostería
  3. 1 cucharadita de levadura en polvo
  4. 1 cucharadita de sal – Lechuza pone media cucharita, pero a mí me resultan un pelín sosos.
  5. Aceite de oliva para freír.
  6. Azúcar para espolvorear.

 Lo más importante es que la cantidad de agua y de harina sea la misma. Utilizar el mismo recipiente para ambos ingredientes. 

Ponemos a cocer el agua en un cazo.

Mezclamos la harina con la sal y la levadura.

Cuando el agua esté cociendo, retiramos del fuego y echamos la harina.

Mezclamos bien, se hará una pasta muy grumosa, hay que trabajarla hasta que se despegue de las paredes del cazo.

Dejamos reposar unos minutos.

Metemos la masa en la churrera.

Sobre una superficie limpia y lisa vamos colocando los churros. Los dejamos reposar unos minutos.

Calentamos el aceite, y los freímos.

Escurrimos en papel absorbente y espolvoreamos de azúcar.